Y así pues...
Termina aquí, mi travesía en el amor desenfrenado.
Y empieza, el crecimiento de un amor verdadero.
Ya que superé el hecho de haberme involucrado con aquella persona que me marcó mucho, tanto física como psicológicamente. Ahora me dedico a empezar una nueva etapa de mi vida, a encerrar los malos momentos en un cofre y aprender de ellos por el humo que se filtra en la abertura de la cerradura.
Ahora que él está junto a mí, que lo voy conociendo, que estamos formando algo en lo que los dos podamos basarnos certeramente, siento como si lentamente me trajera a la vida de nuevo, me hiciera una reanimación y con cada estocada que realizaran sus manos sobre mi pecho me devolviera el aliento que nunca tuve.
Las veces que pienso que lo nuestro es algo diferente, que es increíble por lo que hemos pasado en tan poco tiempo, me hace filosofar sobre que nos conocemos de antes y que todo esto no es más que una reanudación a lo vivido ya en otra época. Es raro.
Pero me hace feliz, y espero que realmente dure todo esto.
domingo 10 de julio de 2011
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